Carlos caminaba por los pasillos de ropa. Cogía una prenda y la miraba. Luego, miraba a su hermano y le decía: "Ésta es perfecta". Entonces, la dejaba caer al suelo. Fernando, sumiso, iba detrás de él recogiendo todas las prendas que soltaba. Al final, sólo la mitad de ellas le servían. Pagó en efectivo, para lo cual aprovechó y se deshizo de varios euros en monedas de uno, dos y cinco céntimos, incrustados en su cartera desde no sabía cuándo.
La semana pasó sin pena ni gloria para Fernando. El lunes, mientras meaba con la puerta del baño abierta, observó a su madre, se puso a pensar qué conocía de Cuba, y dijo automáticamente: "Madre, hazme arroz a la cubana, que mañana me llevo un tupper".
Llegó el miércoles. No estaba seguro, pero ése era el día que marcharía con Carlos hacia Cuba. Desde que compraron su ropa y demás artículos, Fernando había delegado en Carlos cualquier cuestión relativa al viaje. Simplemente, cogió toda la ropa, la metió en una maleta y la cerró.
- Madre, me voy. ¿Cuándo llega tía Teresa?
- Llegará esta tarde.
- ¿Seguro que estarás bien hasta entonces?
- Descuida, mi niño. Yo no sé por qué te vas de viaje, pero si así lo has decidido, yo no soy quién para decirte que no lo hagas.
- Madre, yo no quería...
- Es igual. Me da igual. Vete, que sólo faltaría que se te escapara el avión.
- Adiós, madre. Te traeré un regalo.
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3 comentarios:
Mon dieu, esto va que jode este año y me acabo de dar un atracón con todas las entradas...
Hace bien en llevar el tupper con arroz porque en Cuba, a no ser que tengan algún amigo cubano, se termina pronto el money y se acaba por comer en "cazuelita".
Ah, y que tengan cuidado de no remojar el culo en agua dulce no les vaya a dar algún mordisquito el pez claria.
Hale, que tengo que terminar de hacer las maletas. Hasta más luego de la semana santa.
Bueno, el arroz se lo comió el martes, y es el miércoles cuando se van de viaje, así que es intrascendente. Y tampoco le dejarían subir un tupper al aparato.
¿Pez claria? ¡Qué bissshhhooo!
¡Buen viaje, tú!
OLI I7O
El Arroz a la cubana era para or ambientándose, como cuando vas a viajar a Australia y te tiras tres meses leyendo, viendo pelis y documentales sobre canguros.
Todo un personaje este Fernando.
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