Carlos, tipo listo, comprobó que el plan que les había llevado a Cuba empezaba a funcionar. Si su hermano miraba así a las caderas de Danay, le iba a costar menos de lo normal que dejara de mirar a las mujeres como seres extraños. “¿Cómo pueden ser dos hermanos tan completamente distintos en un asunto tan normal?” No lo llegaba a entender.
Aprovechó la inmersión de Fernando en las curvas de Danay para ponerse al día con Cándida sobre algunos temas.
- Madre mía, Cándida, casi hace medio año que no vengo, qué ganas tenía de respirar este aire. ¿Sabes si papá tiene pensado venir este verano? Desde que mi hermanastra Luciana ha cumplido 15 años, ya no se deja ver el pelo
- Así es, señol, su padre deber tener miedo de que aquí los cubanitos bailen con su hija o, quién sabe, quizás con su mujercita brasileña, son “celosotes” los españoles.
- Es que… no se le quita de la cabeza que es casi 25 años más joven que él. Las mujeres de esta parte del océano, Cándida, nos volvéis locos. Nos engatusáis, y nos traéis para acá, nos hacéis hijos y mira, acabamos como mi padre.
- No diga eso, señol, usté bien sabe que si se es listo, tienen más que ganar que que perder… A usté aún no le cazó ninguna.
- Así es, y nunca lo harán. Espero que Fernando no se nos vaya de las manos, este plan que tenemos tú y yo entre manos, será para su bien si nos sale… pero como salga mal, a ver quién le lleva de vuelta a España.
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3 comentarios:
Carlos y Cándida tienen un plan, ¡qué bueno! confío que María sepa de qué se trata y nos lo vaya explicando....
que alguien escriba algo, que si no esto es un rollo!!!
a ver... se hará lo que se pueda.
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