Tumbado boca arriba, hacía repaso del día, de sus nuevos conocidos, los cuales eran excesivamente cercanos y familiares, con un trato demasiado confianzudo, pero no le molestaba realmente. Pensaba también en los pocos minutos que le quedaban para hacer la llamada a España, de recordar las ágiles y desenvueltas caderas de la tal Danay, en la abundante cena preparada con esmero por Cándida… Sin embargo, cada uno de estos pensamientos era interrumpido. No podía concentrarse en nada. Algo le rondaba por su cabeza.
No podía evitarlo, pegó un respingo de la cama, se acercó al ropero y abrió las dos amplias hojas; de esta forma se reflejaría en los espejos interiores viéndose perfectamente por delante y por detrás.
Como nunca antes, Fernando disfrutó como un niño con zapatos nuevos. De salón, cerrados Pump, sttilettos verdes, sandalias rojas, de punta estrecha, redondeados, bailarinas, más grandes, más pequeños, de su número!!!… Zapatos de mujer!!! Se los probó todos, caminó de arriba abajo por toda la habitación y por unos minutos fue tremendamente feliz.

4 comentarios:
Sí señor, ole por Fernandete. Y por Vicky.
amos no me jodas que encima de ser medio lila encima es del club del pepino!!! jajajajajajaja
a ver, este chaval odia a las mujeres, suda como cerdo cuando esta con ellas y tiene pensamientos recurrentes negativos con respecto al sexo opuesto... que menos, que disfrute con los taconazos no???
como ves Sara, no te lo he dejado para escenas sessuales...jajaja
Tipo Glen or Glenda
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