Tan pronto como Fernando se retiró a su habitación, Carlos se puso en marcha. Él y Cándida apartaron todas las cosas de la gran mesa de la cocina y pidieron a Miguel que les ayudase trayendo la caja gris del segundo cajón de la alacena.
- ¿Estas segura de que estaba en ese cajón Cándida?
- Segurísima, la he visto esta mañana.
- Pues ya no está.
- Miguel no me asustes. En esa caja está todo, los mapas, las cartas, los recortes, las fotos…
- Pues hay que decírselo al señorito Carlos. La caja ha desaparecido.
Fernando estaba tan ensimismado mirando el efecto que los tacones producían en sus pantorrillas que no oyó los primeros suaves golpes en la puerta. Cuando se percató de que alguien intentaba entrar quedó paralizado. Menos mal que había echado el pestillo.
- ¿Quién es?
- Señorito Fernando, déjeme entrar. Soy Danay.
Se quería morir. No supo que contestar y recordó lo que su madre decía a los vendedores.
- Gracias pero no me interesa.
- Cuando vea lo que le voy a enseñar sí que le interesará.
Fernando estaba a punto del colapso. Sólo de imaginar qué podría enseñarle Danay se le paraba el pulso. Se acercó a la puerta y dijo, apenas con un hilo de voz:
- Gracias Danay, pero no quiero sexo.
- ¿Sexo? Será cochino, oiga que yo soy una persona decente. Ábrame la puerta y no diga más tonterías.
Asustado por la reacción abrió a tiempo de ver como a Danay se le caía al suelo una gran caja gris y montones de documentos se desparramaban por el pasillo.
- Aprisa señorito, ayúdeme a recogerlo todo.
En ello estaban cuando oyeron pasos que se acercaban. Danay le empujó hacia dentro de la habitación y cerró la puerta.
Allí estaban los dos cargados de papeles mirándose a los ojos. Fernando vio como los ojos color miel de ella le recorrían de arriba abajo y, antes de que él pudiese decir algo, su sonrisa.
- Vaya, vaya, parece que heredó usted las costumbres de su papá. Esas sandalias siempre fueron sus favoritas.
TOC-TOC.
- Fernando, ¿estás despierto?
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6 comentarios:
cochino! que palabra más grande!!!
yo no se a quien le toca, pero la semana que viene yo no estoy asique si el que me sigue está inspirado que me salte!
Qué bueno!
Me encanta cómo se enriquecen los personajes secundarios indirectamente, como la madre de Fernando.
¡Ay, qué responsabilidad, que me tocaaa!
OLI I7O
yo veo un potencial enorme en el padre putero de fernando...
¡Los papeles! ¡Los papeles!
Oli, confíamos en ti -yo al menos- para que nos desveles el plan.
Joder, me ha sepultado una montaña de trabajo estos días. ¡Dejadme un diíta o dos, plis, para publicar!
OLI I7O
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